El meeting

 

Laura Sánchez. 23 años como modelo, Casi dos décadas como actriz y, más recientemente, empresaria de eventos y de moda. Pero, sobre todo, onubense, 100% onubense.

 

Naciste, accidentalmente, en Alemania, pero eres 100% onubense. Tanto que eres Embajadora de Huelva, ¿qué supone este cargo? Nací en Alemania, me crie en Santa Ana La Real, con mis abuelos, estudié en Huelva capital y, dese los 19 años viví en París, por trabajo. Cuando me llamaron, a principio de año, me puse a saltar de alegría. De los premios que me han dado, éste es la que más ilusión me ha hecho. Supone ser profeta en tu tierra y establecer un vínculo increíble con mi casa.

Tanto defiendes a Huelva que la llevas… en tu cuerpo. Sí. Pasé el confinamiento en Madrid y echaba mucho de menos Huelva. Tanto que mi hija me decía que “estaba muy pesada con Huelva”, que me la tatuara (sonríe al recordarlo). Hicimos el trato de que mi hija me hacía la letra y me acompañaba y, cuando estuviéramos las dos en Huelva, me lo hacía. Es muy significativo, llevo a Huelva, que es mi casa, con la letra de mi hija.

¿Qué ofrece turísticamente Huelva? De todo. Gastronomía, arquitectura, playa, sierra, Doñana, viñedos del Condado, Andévalo… es muy diversa. No tiene nada que ver un paseo por una playa como Punta Umbría o tomar el sendero de las Letras en Santa Ana La Real. Desde una playa que parece el Caribe a una sierra que recuerda a los Picos de Europa. Su enorme diversidad es lo que ofrece Huelva turísticamente.

La provincia es una de las grandes desconocidas, a pesar de ser infinita en sensaciones. ¿Qué falta para que se conozca más? Nos falta tener un AVE, que mejore las conexiones ferroviarias. Solo eso.

¿Con qué rincón de Huelva te quedas? No puedo elegir un rincón solo, me gusta toda entera. Es más, me gusta un lugar u otro según la hora del día. Me gusta el amanecer de la Sierra y el atardecer en la playa o en el Muelle del Tinto o disfrutar de la luz de mediodía de pueblos como Sanlúcar de Guadiana.

Cuando estás fuera y piensas en Huelva, ¿qué se te viene a la cabeza? La luz. Es una luz limpia y clara que no existe en ningún otro lugar del mundo. Me encantan los colores del cielo de Huelva. Se me viene conducir por esta provincia. Disfruto mucho conduciendo y descubriendo sitios nuevos de Huelva, aunque la haya recorrido, siempre hay algo que sorprende.